jueves, 5 de mayo de 2016

UNA VIDA DE MUSICAL



¡Me encantan los musicales! Soy de esas personas a las que le gustan las películas musicales. Creo que son parte de mi vida y sus canciones suenan en mi cabecita. Por eso, hoy quiero dedicar mi entrada a ello. Podéis pensar que son películas típicas pero os voy a explicar por qué forman parte de Tamara, de mí, de mi vida. ¡¡Eso sí!! En BSO, nada de las canciones en español, eso es un horror para todo y para todos. Si quieren saber que dicen, que se pongan los subtítulos.

Hay tres musicales que nunca, nunca me cansaré de ver. La primera es “Sonrisas y lágrimas”. Desde pequeña me marcó, me encantó. ¡Vamos que me encanta! Fíjense que antes vi a la maravillosa Julie Andrews en “Mary Poppins” (la cual me encanta, esta si con sus canciones en español…”Si hay un poco de azúcar de esas píldora…”. Hay excepciones) y me di cuenta que eran la misma persona. Muy fan de Julie Andrews.


Como sabéis en esta película hace en institutriz de 7 niños a los que hace cantantes. ¡Me encanta! Me sé la película entera y las canciones. Recuerdo que la echaron en Tv y, con los antiguos VHS, mi madre nos la grabó. Pero de tanto verla, se nos estropeó. No quedó otra que comprárnosla y así hicieron. Claro, con los DVDs se nos quedó anticuada y a día de hoy…..¡¡La tengo en DVD!! Si me tuviera que quedar con una canción de la película me quedaba con “Edelweiss”, cuando el capitán la canta con su hija mayor.

 Mi segunda película, por año, sería la famosa “Grease”. Si, como a muchos pero es que de pequeña me sature a verla. Y también como muchos, hice un baile en el colegio sobre ello. ¿Imagináis quien era? Si, Danny Succo, John Travolta. Sorprendente que no fuera Sandy pero yo por esa época era grandecilla y les pegaba más como chico.


 Ahora que caigo no fue solo en el colegio… ¡¡en la guardería también!! La pelí no la había visto pero recuerdo bailar “Grease Lightning” vestida de chicos con la camiseta remangada, vaqueros, zapatos con calcetines blancos y tupé, pero sin coche. No os penséis que es por ellos la canción que más me gusta. No. Me quedo con la primera, cuando salen ellos en dibujos. Además puedo decir…. ¡qué tengo los soundtracks en cd! ¿Cómo os quedáis?

Y mi última y nueva adquisición a mi filmoteca y por ello a mi vida es “Hairspray”. AMO esa película. Me encanta la estética, se me todas las canciones (como en los otros casos), la época, Zac Efron,el tema de la imagen en Tv, la gente de color,…. ¡¡LO TIENE TODO!! Es en esta película cuando no sabría con qué canción me quedaría porque en “Come so far!, “Whitout love”, “Ladies choice”, “Welcome to the 60s”, “You cant stop the beat” o “The new girl in town” ¡¡Me gustan todoas!! ¿Con cuál os quedaríais vosotros?


Luego hay otras miles de películas que me gustan. Estas son la que podéis encontrar en mi podio. Vamos, que si me invitáis a ver una película con una de estas atináis seguro. Otras con las que podría ver con una sonrisa son “Burlesque”,”Cabaret”, “Chicago”,”Cantando bajo la lluvia”,…


¡¡TOMAD NOTA!!

EL CAMINO DE LA VIDA



Hoy me gustaría hablar de los caminos, aquellos que te llevan a sitios o momentos que no esperabas. La vida es como un árbol de caminos que de una rama sale otra y así, y puede que alguna sea más larga, más ancha o tenga fin.

Por ejemplo podemos decirse que el tronco es el camino que marca nuestra infancia. Es un único camino, recto que nos marcan nuestros padres. Es cuando crecemos, cuando se nos abren nuevos caminos: las ramificaciones (vamos las ramas). Ahí ya empezamos a elegir, a decidir por donde vamos a ir. Entonces tomamos una dirección. Esta nunca es recta, ni lisa ni llama ya que se corresponde a los primeros caminos que emprendemos, muchas veces solos. Es pues cuando, de una rama, nace otra. No significa que nos desviemos si no que aparecen nuevas personas, nuevos sentimientos, nuevos trabajos,…, cosas que se suman a tu camino y por las cuales puedes cambiarlo. Y es cuando llegas al final, cuando no hay marcha atrás.

 Escribiendo esto me vienen a la mente varios caminos. Si, pueden ser de películas, pero me gustaría compartirlo con vosotros.

Seguro que recordáis el camino de baldosas amarillas de “El Mago de Oz”. No creáis, que era amarillo para que la gente lo viera y no se perdiera. Vamos, que hasta un ciego lo vería y ya no digo nada si te pierdes. Era un camino hacia una dirección concreta: Casa de Oz. Además el color ayuda a eso de cantar y bailar, sino miren a los protagonistas, más felices ellos. El amarillo irradia energía. ¡¡Pongan un camino de baldosas amarillas en su vida!! Eso es otro factor importante: baldosas, que nada de arenilla como  por los que tuvo que ir Frodo Bolsón para destruir el anillo. Además de largos, de arenilla. ¡¡E iban descalzos!! Para que luego se queje Dorothy por mancharse los zapatos rojos mágicos.

Más contento debía estar Homer Simpson cuando descubrió ese camino dulce que le llevaba a la ciudad del chocolate donde todo se podía comer. Vamos, que en vez de ir andando por el camino podría ir comiendo o, como dice la expresión, “chupando el suelo”.
 

A mí los caminos que me encantan, y a la gente les aterra, son los caminos de Tim Burton, esos que van por medio de bosques encantados y acompañados de niebla/humo. Los que lo caminan por ahí saben que nada bueno va a pasar, que como mínimo te llevas un buen susto, pero aún con esas la gente los trascurre. Pero son bonitos y sube la adrenalina (“¡Qué pasará, qué misterio habrá!”)
 
Tontos son los que usan el camino para ir a Nottingham  por medio del Bosque de Sherwood. Todos saben que a los ricos les roban si pasan por ahí. El primero tuvo que hacerse eco de ello y avisar para que no entren en él. ¡Pues no! Creo que al primer rico que robaron se quejó al Rey, el cual pasó de él, y dijo “Si a mí me han robado, no voy a ser el único”.


Los caminos esconden algo y luego en ellos siempre conoces gente. Mirad el Camino de Santiago. Sufres, si, y mucho, pero ¿y la gente que conoces? Merece la pena, tanto para los que son creyentes como para los que quieren vivir esa experiencia.


Todos hemos escuchado o leído la frase “Todos los caminos llevan a Roma”  por lo que muchos nos preguntamos “¿Y cómo se sale de Roma?” Entonces me paro a pensar en lo que he escrito y pienso pues que Dorothy, los personajes de Tim Burton, los ricos de Nottingham, los del Camino de Santiago… ¡¡acabaron todos juntos en Roma!!


                                                    ¡¡Ahí lo dejo!!

miércoles, 4 de mayo de 2016

Vacaciones, ¿¡qué hago!?



Soy de esas personas indecisas, de las que hay momentos que no sabría que elegir si esto o lo otro. Por ejemplo eso me pasa con la playa y la montaña o con el invierno y en el verano.

Reconozco que no me gustan nada de nada los bichos. No puedo con ellos. Además de darme asco me molestan. Pero claro, me encanta ver los campos verdes, con flores, llenos de color, de vida. Me considero muy fan del norte de España y de Irlanda. También es verdad que luego siempre que tengo tiempo me voy al sur o a la ciudad. Me encanta ir en el coche, con la ventanilla baja e ir respirando el ambiente de la montaña así como ir mirando todo desde el cielo y las nueves hasta los ríos y flores. Siempre me ha parecido la montaña un lugar precioso para ambientar historias y muy variadas. Puedes inspirarte para una de época, una moderna, una rústica, un cuento,… Se transmite tanta tranquilidad que surgen las ideas. A esto se suma que los pueblos e incluso aldeas de esas zonas esconden tanta historia que te sientes fuera de lugar, rompes con tu rutina. Son zonas en las que puedes disfrutar tanto en verano como en invierno. Lo que para mí es positivo… ¡qué no hace calorazo! Es algo que no me gusta del verano, el calor sofocante porque, por muy poca ropa que lleves, siempre tienes calor lo que te hace vaguear, estar sin ganas durante todo el día,…. Son las noches de veranos lo que más me gusta de esos meses.

GALICIA

Si, como ya os dije, me apasiona el otoño, los meses de entretiempo tirando a fríos. Es cierto que hace frio frio, pero siempre te puedes meter en algún sitio y estar calentito. ¿A quién no le gusta la sensación de estar en el sofá bajo la manta? ¡A todos! En verano como haga calor hasta por la noche no duermes. No puedes estar todo el día con el aire acondicionado. Esto en la montaña no pasa. Hay sitios que hasta en verano duermen con manta. ¡Qué a gusto!

En la playa es otro mundo. De aquellas zonas en las que hay ese clima húmedo prefiero no hablar. No me gusta nada esa sensación de estar mojada todo el día. Yo soy más de Andalucía  (Almería)  donde las playas tienen grandes olas y no hay humedad. El ritmo de la playa es otro. Allí no hay prisas, no te apetece andar, vagueas,…. Vamos que si te ponen las copas en el mar no sales de ahí. Es un rollo más de  fiesta porque en la playa lo que es descansar poco. Entre el calor, todos las trastos que te llevas a la playa (toallas, la nevera, la sombrilla, la silla, la comida,…), lo que quema la arena, entrar sin molestar, bañarte sin pegar a nadie, luchar con las olas, salir sin que te arrastre la ola y sin molestar a nadie, sentarte bajo la poca sombra de la sombrilla, llenarte de arena, comer, volver al agua, jugar a las palas… Poca gente veo yo que se eche la siesta y descanse en la playa. Luego es normal que llegues al hotel muerto y cenes por tres, te sientes en una terraza a pasar la noche y ya a dormir. Mañana igual. Por mi experiencia se descansa poco en la playa pero como estas de vacaciones, en la playa, sale la energía que no aparece cuando trabajas, y no será por el sol, que amuerma más que anima.

Playa de Los Muertos (ALMERIA)

A mí eso me gusta porque soy, como diría mi madre, un culo inquieto. Pero reconozco que con 3-4 días de playa me basta. Eso no significa que en la montaña más pero es otra formar de desconectar. Vamos, que como veis soy una persona indecisa. Ahora estoy planteando mis vacaciones y por ahora pinta que Glasgow y hacer surf, que este año me ha dado por ello. Veremos si cambia la cosa. ¡Os iré diciendo!