Chicas, hoy esta entrada va dedicada a los chicos. Ellos
dicen de nosotras que somos muy difíciles, algo que no es así. Yo pienso que
somos más “simples” de lo que ellos creen.
Es cierto, y tenemos que reconocerlo, que damos muchísimas vueltas
a las cosas. ¡Qué le vamos a hacer, nos hicieron así! Ellos no se comen la
cabeza con cosas cómo: ordenar la casa de una manera, combinar la ropa, los
colores, la forma de hacer las cosas,… Ese interruptor dentro de ellos no está.
¿No sabes que regalar a tu amiga que da a luz? A ellos les da igual, o cogen lo
primero “bonito”. ¿Bonito? Esas palabras se las saltaron en el colegio. He
conocido a muchos que llaman bonito a cualquier cosa, pero claro luego lo
pienso y digo que yo soy muy especial y
pienso que si el color, que si el tamaño, que si no se lo compraran otros, que
si es cutre,… ¡A ellos les da igual! Lo compran y ya está. Sorprendentemente
alguna vez hasta atinan.
En cuanto regalos no solo para otros, de esos que compráis en
común. Yo reconozco que para ciertas fechas como San Valentín o los aniversarios
son muy difíciles de regalar algo romántico. A mí con unas flores me gana (Rosas
rojas, por si acaso). ¿Qué le compro a él? Flores no, chocolate no, joyas no,….
Optas por un regalo que puedes hacer en cualquier otro momento. Pero bueno, es
así. Lo peor es que ellos se agobian con nuestros regalos para esas fechas románticas.
Lo dicho: unas flores, dulces, pendientes, pulseras,… Claro, acompañado de un
momento bonito para los dos ya sea una cena fuera o en casa, un paseo, una
escapada,… Juntas ambas cosas y… ¡qué bonito es el amor!
Claro que la cosa no cambia mucho con los regalos de
cumpleaños a navidades. Nosotras sabemos bien las cosas que os gustan sin
recurrir a amigos o familia. Vosotros recurrís a alguna amiga para ver qué
comprarme e incluso a su madre.¡¡¡NOOOO!!! Esas cosas no nos gustan. Si me
conoces, sabes lo que me gusta e ilusiona. Cada personas somos un mundo pero si
se escucha se sabe. Además, somos tan así que seguro que una semana antes
estamos dejando caer las cosas que nos gustaría.
¿Podría resumirse en que no escuchan? No sé qué opináis vosotros
pero los hombres a la hora de sorprendernos muchas veces no dan una. La
expresión esa de “Somos complicadas” no sirve. Otra cosa que nos compliquemos
solitas, pero somos más “fáciles” de lo que creéis.







