Hoy quiero hablaros de algo que me hace muy feliz y no creo
que sea la única. ¡¡ME ENCANTA SACAR SONRISAS!! También que me las saquen.
Pero no valen todas las sonrisas. Yo me refiero a esas en
las que se esconde algo detrás de la que se dibuja en la cara. Podría decirse
que existen varios tipos: abiertas, tímidas, forzadas, comprometidas,
sugerentes,…. ¿Qué cómo son? Pues te lo voy a explicar:
-La sonrisa tímida es esa que aparece en el rostro de una
persona seguida de un breve movimiento de la cabeza hacia un lado. Suele recaer
más sobre el derecho. No suelen dejarse ver nunca los dientes. Siempre esconden
algo, suele ser deseo por alguien, en especial para quien va dirigida. Los ojos
ayudan mucho.
-Las sonrisas abiertas son aquellas que si muestran dientes, desde una pequeña parte hasta toda la dentadura. Estas suelen ser de felicidad total. Máxima expresión de felicidad. Salen de forma natural
-La sonrisa forzada es aquella que ponemos cuando algo no
tiene ni pizca de gracia pero no queremos parecer de otro planeta. Se
diferencia de la comprometida porque aquí si conocemos a la persona y, por
confianza, sonreímos aunque realmente no lo queramos. No es normal que
acompañen a la sonrisa los dientes. Incluso se podría decir que no es de esas
que van de oreja a oreja, al contrario, es plana. Estaría entre sonrisa y no.
-Las sonrisas sugerentes tiene un objetivo clave: gustar a
alguien. Esas sonrisas son perfecta, bonitas y cuidadas. Para poner un ejemplo
sería esa que usamos cuando nos van a hacer una foto, la que nos queda bien. En
este caso queremos gustar a la cámara para vernos guapas y guapos. Luego parece
que salimos igual en todas las fotos….
Todos escondemos más de una sonrisa. Lo bonito es que
tengamos una sonrisa para cada momento. En una película que ví hace tiempo en
la que una chica ganaba un concurso para cenar con un famoso con el cual luego
tiene varias citas, sale. Según el chico que estaba enamorado de ella tenía 10,
entre ellas de felicidad y la de compromiso.
Yo soy muy seguidora de la tímida. Me encanta esconder algo
y a la vez no me gusta enseñar los dientes. Y si, ladeo la cabeza, hacia la
derecha claro. Me encantan esos momentos. Pero también tengo una sonrisa forzada,
otra de compromiso,…., ¡¡MUCHOS TIPOS!!




