Soy de esas personas indecisas, de las que hay momentos que
no sabría que elegir si esto o lo otro. Por ejemplo eso me pasa con la playa y
la montaña o con el invierno y en el verano.
Reconozco que no me gustan nada de nada los bichos. No puedo
con ellos. Además de darme asco me molestan. Pero claro, me encanta ver los
campos verdes, con flores, llenos de color, de vida. Me considero muy fan del
norte de España y de Irlanda. También es verdad que luego siempre que tengo
tiempo me voy al sur o a la ciudad. Me encanta ir en el coche, con la
ventanilla baja e ir respirando el ambiente de la montaña así como ir mirando
todo desde el cielo y las nueves hasta los ríos y flores. Siempre me ha
parecido la montaña un lugar precioso para ambientar historias y muy variadas.
Puedes inspirarte para una de época, una moderna, una rústica, un cuento,… Se
transmite tanta tranquilidad que surgen las ideas. A esto se suma que los
pueblos e incluso aldeas de esas zonas esconden tanta historia que te sientes
fuera de lugar, rompes con tu rutina. Son zonas en las que puedes disfrutar
tanto en verano como en invierno. Lo que para mí es positivo… ¡qué no hace
calorazo! Es algo que no me gusta del verano, el calor sofocante porque, por muy
poca ropa que lleves, siempre tienes calor lo que te hace vaguear, estar sin
ganas durante todo el día,…. Son las noches de veranos lo que más me gusta de
esos meses.
GALICIA
Si, como ya os dije, me apasiona el otoño, los meses de
entretiempo tirando a fríos. Es cierto que hace frio frio, pero siempre te
puedes meter en algún sitio y estar calentito. ¿A quién no le gusta la
sensación de estar en el sofá bajo la manta? ¡A todos! En verano como haga
calor hasta por la noche no duermes. No puedes estar todo el día con el aire acondicionado.
Esto en la montaña no pasa. Hay sitios que hasta en verano duermen con manta.
¡Qué a gusto!
En la playa es otro mundo. De aquellas zonas en las que hay ese
clima húmedo prefiero no hablar. No me gusta nada esa sensación de estar mojada
todo el día. Yo soy más de Andalucía (Almería) donde las playas tienen grandes olas y no hay
humedad. El ritmo de la playa es otro. Allí no hay prisas, no te apetece andar,
vagueas,…. Vamos que si te ponen las copas en el mar no sales de ahí. Es un
rollo más de fiesta porque en la playa
lo que es descansar poco. Entre el calor, todos las trastos que te llevas a la
playa (toallas, la nevera, la sombrilla, la silla, la comida,…), lo que quema
la arena, entrar sin molestar, bañarte sin pegar a nadie, luchar con las olas,
salir sin que te arrastre la ola y sin molestar a nadie, sentarte bajo la poca
sombra de la sombrilla, llenarte de arena, comer, volver al agua, jugar a las
palas… Poca gente veo yo que se eche la siesta y descanse en la playa. Luego es
normal que llegues al hotel muerto y cenes por tres, te sientes en una terraza
a pasar la noche y ya a dormir. Mañana igual. Por mi experiencia se descansa
poco en la playa pero como estas de vacaciones, en la playa, sale la energía
que no aparece cuando trabajas, y no será por el sol, que amuerma más que
anima.
Playa de Los Muertos (ALMERIA)
A mí eso me gusta porque soy, como diría mi madre, un culo
inquieto. Pero reconozco que con 3-4 días de playa me basta. Eso no significa
que en la montaña más pero es otra formar de desconectar. Vamos, que como veis
soy una persona indecisa. Ahora estoy planteando mis vacaciones y por ahora
pinta que Glasgow y hacer surf, que este año me ha dado por ello. Veremos si
cambia la cosa. ¡Os iré diciendo!


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