Podría decirse que los días de lluvia molan. También depende
de la época del año y la zona en la que te encuentres. Por ejemplo, si llueve
en invierno a todos los mortales nos molesta. Como hay que trabajar, llevar a
los niños al colegio, hacer la compra, …, no aguantamos que caiga una sola gota
ya que eso supone gente torpe, atasco, mojarse, …. Sumémosle le frio que hace y
peor aún. Además de ir abrigados por todas partes tienes que llevar el paraguas
el cual siempre molesta y si esta mojado más aún porque no sabes dónde dejarlo.
¿Pero y lo a gustito que está uno cuando llueve y estás
metido en casa, con la manta, calentito, con un café y viendo la tele y como
llueve fuera? Es la mejor sensación del mundo.
Podríamos hablar de la que yo he denominado la Teoría del
Paraguas. Es aquella teoría que dice que el día que te llevas el paraguas
porque va a llover, no cae una mísera gota y el chisme solo molesta. Imaginad
que son de esos paraguas-bastón. Si es de los pequeños no pasa nada porque
siempre lo puedes llevar en el bolso. Para las chicas, para los chicos sigue
siendo molesto, aunque los chicos prefieren mojarse. ¡¡Benditos bolsos!! Si,
llevamos de todo en ellos. A esta teoría se suma que el día que no llevas
paraguas, puede porque el día de antes no cayó una gota, cae la tormenta del
siglo y te mojas, y mucho.
La gente ya no sabe qué hacer con el maldito paraguas.
Cuando llueve lo amas porque te tapa del agüita, pero cuando no cae ni una gota
y lo llevas encima…¡¡quieres matarlo!!
Cuando llueve en primavera es diferente ya que se agradece.
No hace ni frio ni calor y un agua sienta bien. Se respira fenomenal, no hace
tanto calor, sabes que después de la tormenta llega el verano, … La gente ve con otra cara las
lluvias de primavera. La gente está contenta porque es agua para verano, para
que no haya sequía. En otoño son odiadas porque sabes que es lo que te espera
durante una larga temporada, pero tras unos meses de calor se agradecen.
Las lluvias de verano, las más odiadas de todas. ¿Por qué?
Porque para unos días de verano, sol y playa que tienes para descansar al año
va y te llueve. No hay cosas que más duela, que más moleste. No hay sol, la
playa puedes visitarla, cae agua, no vas preparado con la ropa adecuada porque
no te lo esperabas, no hay terracitas, …. Vamos, una faena.
Pero a mí me gustan los días de lluvia. Cuando el día está
negro, son los paraguas, los chubasqueros y las botas de agua lo que dan color
a esos días. Por todo esto, cierro mi entrada de hoy con imágenes de ello:




No hay comentarios:
Publicar un comentario