Sería, con la mente fija hacia mi destino. Empujones y pisotones
no impedirían mi llegada. Escaleras arribas y abajo con peso entre mis manos.
Las fuerzas se debilitan cuando sabes que no estás en tu ciudad. Cuesta pero
sigues adelante, impidiendo mirar atrás.
Fue tu idea. Tú decidiste, nadie te obligo. Te lo quisieron
impedir pero seguiste adelante. Ahora has llegado y no habrá marcha atrás y no
por ganas. Tu corazón te dice “¿Qué haces?” pero tu mente sabe que puedes y
tiras para adelante por los dos.
Todo es nuevo, lo que sabes que te atrajo. Nadie sabe quién
eres, qué te hace sonreír, qué te hace llorar,… Da igual lo que hiciste mal en
el pasado, ahora empiezas de cero. No te conocen, puedes ser quien quieras.
¿Qué tal ser tú? Ser tú misma, sin miedo al qué dirán. Tampoco tú los conoces
de nada y te acercarás a ellos sin prejuicios. ¿Por supervivencia? Por lo que
sea, pero ahora tú eliges. Es difícil ese paso ya que la gente a la que quieres
no está cerca. Les quieres por lo que lloraras echándoles de menos. ¿Quién te
dará un abrazo ahora? Fue decisión tuya, afróntalo. Hay todo un mundo por
conocer y en él seguro que hay gente estupenda.
Este será tu hogar a partir de ahora. Acostúmbrate. O te
acoplas o lo vas a pasar mal. Si, lloras cuando sueltas tus cosas. Puede por
soltar todo lo que llevas dentro o puede por el cansancio tanto físico como
mental.
¿Qué tonterías verdad? Luego lo piensas y no fue para tanto.
Eso sí, jamás olvidas ese momento. ¿Te hace madurar? Si. Verte sola en una
ciudad donde no dominas muy bien el idioma y de la cual no sabes nada. Bueno,
lo de las pelis. Pero eso es lo bonito, un nuevo lugar por descubrir. Y merece
la pena porque sabes que fue tu decisión y que no eres la única persona en ese
sitio en esa situación.
El sol empieza a salir y se refleja en tu sonrisa cuando la
vida allí empieza a cobrar sentido. Extrañas una parte importante de tu vida, pero
estás feliz por la nueva que empieza que es ahora, cuando te relacionas. Creías
que no y mírate ahora.
Españoles, ingleses, italianos, francés,…, jamás te hubieras
imaginado tal diversidad de amigos. Y pensabas que se te iba a hacer difícil estar
allí y mírate: saliendo de fiesta, cantando, riendo, bebiendo…
Es cuando pasa todo cuando realmente valoras ese tiempo. Un
tiempo en el que empezabas de cero, sin tu hermana, ni tus padres, ni tus
amigas. Fuiste sola y te apañaste sola. Sobreviviste. Ahora vuelve a la realidad,
vuelves a casa y piensas ¿me olvidaré de todo ello? No, se quedará todo en el
recuerdo porque no fue un sueño, fue real.



No hay comentarios:
Publicar un comentario