¿Qué os habéis pensado con el título, eh?
Sí, si. Estoy enganchada a algo.....¡a mi profesión! Cómo persona que trabaja en el mundo de la televisión, hoy quiero dedicar un
espacio a hablar de ello. Me considero una persona muy fan de las series tanto
españolas como extranjeras. Una serie es muy diferente a una película tanto
desde dentro como desde fuera.
Una película no tiene por qué tener un final cerrado o abierto. Tiene
libertad para decir "The End" o dejar algo pendiente para contar en
otra entrega. Según sea contará con una o varias tramas que llevan a un final
ya sea en una, dos o tres películas.
En las series es diferente. El final abierto en cada capítulo es obligatoria
para dar ese serial de capítulos que llevan a una final. La trama lleva consigo
varias subtramas que hacen que la serie avance. Por ello, ¿saben por qué me
gustan tanto las series? Porque juegan con el espectador dejándole con ganas de
más.
Pongamos un ejemplo, para mí la mejor serie ahora en la televisión española: Bajo Sospecha. Hoy
le dedico estas líneas. Es una serie policial donde en 9 capítulos te resuelven
un caso. Dos son los policías infiltrados en el caso.
Su primera temporada se centraba en la desaparición y posterior muerte de
una niña. La niña desaparece en su comunión en la cual solo estaban los
invitados a ella: su familia. Todos son sospechosos. A lo largo de los primeros
6 capítulos no dejan de sucederse acontecimientos que te lleven a pensar “¡Es
este!”. Pero de manera subjetiva te van dejando poco a poco pistas del
verdadero culpable, cosa de lo que no te das cuenta porque las subtramas te
despistan creándote otros objetivos. A partir del sexto episodio ya se empieza
a enfilar el camino para descubrir al asesino. Al final, el caso se resuelve y
los policías acaban su trabajo esperando el siguiente. (No es desvelo nada, ver la serie)
Ahora, Antena 3 está emitiendo la segunda temporada. Tres son los personajes
que repiten. Nuevo caso, nuevos persona. Esta nueva entrega tiene como
escenario principal un Hospital de prestigio donde tres enfermeras han
desaparecido. Una de ellas es encontrada muerta, la otra aparece en el cuarto
capítulo y, por la que empieza el caso, no ha estado secuestrada sino que se
escondía de una trama que envuelve a ciertos personajes de Hospital. Varias
muertes, muchos sospechosos y todos con secretos, hacen de Bajo Sospecha una serie que no se puede perder.
Esto a nivel trama. A nivel realización es igual o mejor de bueno. No se
necesitan grabar miles de planos de una secuencia. Aquí con los básicos es
necesario: dos personajes en una sala, uno a espaldas de otro que hablan, con
un plano busto sobra y das importancia al que tiene el peso de la acción. La trama se centra en un hospital, un escenario principal que construyes en
decorados y luego incluyes exteriores. Por vestuario fácil: ropa de calle y
sobretodo de hospital. Esto entre miles de cosas.
Por las redes sociales hay mucha gente que se centra en criticar cosas como “Tan
joven y doctora”, “Así no se pone una inyección”,…, Están bien vistos esos
mínimos fallos pero yo, como espectadora, son cosas que no te importan porque
lo importante está en la trama en no perderte nada para seguir el hilo e intentar
descubrir al culpable. Y lo mejor de todo…..¡ENGANCHA! Es una serie por la que
cada jueves te sientas, ya cenado, frente la tv para no perderte nada durante
dos horas. Y tras eso ¡menudos previos! ¡Te dejan con ganas de más! De ganas de
que llegue el jueves para verlo, pase lo que pase, tenga lo que tenga, los
jueves son las noches de Bajo Sospecha. Y que nadie me lo
cuente…….
PD: ¡¡QUIERO MÁS SERIES ASÍ EN ESPAÑA!!




No hay comentarios:
Publicar un comentario